sábado, 5 de enero de 2013

LA ADORACIÓN DE LOS REYES MAGOS EN CABANA


El año 2012 por primera vez en Cabana las instituciones públicas se comprometieron a vivir una Navidad diferente, cada una adornó un árbol en coordinación con la Municipalidad Provincial de Pallasca. (Foto: Carlos Sifuentes López
LA ADORACIÓN DE LOS SANTOS REYES MAGOS EN CABANA
Por: Manuel Encarnación Sifuentes Reyes
Maestro de Educación primaria de gran experiencia-Nació en Cabana

Esta significativa fecha de la Adoración de los Santos Reyes Magos, desde hace muchos años, en nuestra querida tierra de Cabana, era recordada y aún se recuerda, con gran alegría.

         Antes de referir la manera cómo se celebraba o celebra tal fecha, conviene recordar los principales “nacimientos” de aquellas lejanas épocas.
         
          En el Barrio de Huayumaca, de los “orates”, sobresalían los de don Demetrio Utrilla, Natividad Guzmán y Efigenia G. Vda. De Vásquez; en el de Trujillo, “Barrio Viejo”, los de doña Jerónima Purificación, Juana Cauracurí y el siempre recordado maestro, Cirilo Vásquez.  En el Barrio de San Gerónimo, “Shushunas”, sobresalían los de doña Claudicia Sifuentes y Berta Novoa; y en el de Pacchamaca, “Barrio de los Catarapes”, los de doña Adelina Matienzo y posteriormente de doña Margarita Brún, que alcanzó gran renombre.
        
     Cada uno de los “nacimientos” eran confeccionados con gran prolijidad, tratando de representar el Portal de Belén, con pequeñas colinas, cubiertas de musgos, líquenes, achupallas, sháyapes, flores, por donde se veía el desfile de diminutos pastorcillos, con sus blancos y graciosos ganados con dirección al centro del mismo donde se encontraba el divino Rendetor, desnudo, tiritando y luciendo sus diminutos piececitos, en actitud de pataleo.  A su lado, la bondadosa Madre, la Virgen María y San José, su padre putativo, brindándole el calor de su corazón; y no muy lejano, la Vaca y el Asno, que también brindaban su aliento al Niño Divino.  Por una estrecha senda se observa a los Santos Reyes Magos:  Gaspar, Melchor y Baltasar, montados en hermosos camellos.  Completa el “nacimiento” una radiante estrella que guió el derrotero de los Reyes Magos.
         
        La festividad de esta fecha corre a cargo de los “padrinos”, hombres y mujeres que, con la respectiva antelación, formulan invitaciones, contratan la orquesta; preparan suculentas viandas, bocaditos diversos; licores, recolectan flores velas y el consabido café o chocolate, que a la hora de servirse han de ir acompañados de cendas tajadas de bizcochos o sandwichis.
         
     Llegada la fecha del 6 de Enero, se concentran los padrinos, familiares, invitados y demás relacionados en la casa donde se va a celebrar la Adoración o Bajada de Reyes.

      Se inicia la fiesta con el rezo del Santo Rosario a cargo de personas entendidas en estos menesteres, alternando las oraciones con cánticos alusivos al acto, hoy muy en boga los villancicos.  A poco hacen su aparición los Pastores, con indumentaria especial.  Las jóvenes lucen vistosos anacos, adornados de lentejuelas, al mismo tiempo que hermosos collares adornan el cuello y portan en la cabeza una corona con copos de lana blanca o algodón, simulando copos de nieve.  “Los Viejos”, con su vestimenta negra y sus pronunciadas jorobas, danzan apoyados en báculos y exclamando las conocidas frases:  cosha...cosha buena.  

        Conforman el festejo también el Angel Gabriel de la Anunciación, completado por el espíritu del mal: el diablo, que siempre mete la cola en nuestra vida.  Todos danzan al son de los cánticos acompañados de flautas y tambores.  Los Reyes Magos en forma solemne, presidiendo el festejo, se postran ante el Divino Niño Dios,; Gaspar ofrece incienso, en señal de reconocimiento como verdadero Rey; y Baltasar, un poco de mirra, simbolizando los sufrimientos que habría de padecer el Redentor.  Enseguida adoran cada uno de los pastores, ofreciendo sus presentes consistentes en tiernos corderitos, guanacos y palomas de pan, bizcochuelos y otros.  Luego lo hacen los “padrinos” depositando su ofrenda consistente en dinero; en igual forma los invitados y demás relacionados.

         Se escucha el incesante canto del coro:

        ¡Viva! ¡Viva!    
        Jesús mi amor
        ¡Viva! ¡Viva!  
        mi Salvador.

    Oh, precioso hermanito,
    ejemplar de candor;
    eres más tierno y 
    hermoso que el más 
    bello arrebol.

         A continuación viene la elección de los nuevos padrinos que, unas veces en forma voluntaria y en otros, presionados por la circunstancias.  No faltan algunos asistentes   que durante el acto de la adoración y elección de los nuevos padrinos, optan por el ausentismo, como ocurre en algunas instituciones.  Pero, a la hora de servirse el café o chocolate e iniciarse el baile, asoman en forma furtiva, cual zorrito acecha a las gallinas y se reincorporan a la fiesta.

         Se coloca al Divino Niño en su lecho de pajas, se sirve el café y se inicia el baile general que, por lo general culmina en horas de la madrugada.

         Así se celebraba y celebra la tradicional Fiesta de la Adoración de los Santos Reyes Magos.  En Cabana y la mayoría de pueblos de nuestra serranía.

         Todos retornan a sus hogares, con la satisfacción de haber renovado su fe ante el Divino Infante; acrecentado los lazos de amistad con sus familiares y amigos; y haber dado un tono de alegría a su espíritu en  este peregrinaje de la vida, salpicado mayormente de preocupaciones e incomodidades, mientras que unos pocos disfrutan de permanente comodidad, quién sabe a expensas del sufrido pueblo.